U gebruikt een verouderde browser. Wij raden u aan een upgrade van uw browser uit te voeren naar de meest recente versie.

Circular N°82

Posted 10-6-15

Servicio Internaciónal Cristiano

de Solidaridad con los Pueblos

de América Latina 

Sicsal – Europa ~ Incidencia Política

  Aalst,  3 de junio de 2015

 

             A la Red de SICSAL (# 82)

Queridos/as hermanos/as,

 

            ◙  Durante los días 1 y 2 de junio se realizó un evento importante en el Parlamento europeo en Bruselas: la VIII conferencia sobre violencia contra la mujer y feminicidio. Fue organizada por el Grupo de los Verdes/ALE en el Parlamento en conjunto con la Fundación Heinrich Böll y en cooperación con AIETI, Alianza por la Solidaridad, APRODEV, Cooperacció, CIFCA, Feminicidio.net, Flora Tristán, Grupo Sur, Lobby Europeo de Mujeres, Otro Tiempo, Oxfam Intermón.

El lema de la conferencia fue: 

'El Deber de Debida Diligencia para erradicar el feminicidio / femicidio.

Dos años de Diálogo Bi-Regional sobre Género entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC):  ¿Cuáles son los avances?'

Varias mujeres latinoamericanas y europeas dieron un testimonio sobre la situación al respecto  en sus paises respectivos. 

Resumidamente se puede presentar el tema de la siguiente manera: 

El feminicidio/femicidio es la forma más extrema de la violencia contra las mujeres. No se trata de ' ...incidentes aislados que surgen de repente y de forma inesperada, sino que representan el último acto de violencia en el marco de un continuo de violencia' contra las mujeres. 

Para combatirlo, más de una decena de países de América Latina han adoptado leyes que específicamente penalizan el femicidio o feminicidio. También los países europeos cuentan con instrumentos legales cada vez más

específicos para hacer frente a la violencia contra las mujeres.           

            Sin embargo, las normas legales, tratados o diálogos internacionales no bastan por sí solos para la erradicación de la violencia contra las mujeres ni de su manifestación más extrema, el feminicidio/femicidio. Es necesario que toda la estructura estatal se comprometa a actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar todos los actos de violencia contra las mujeres, tal como lo señalan las conferencias en Belém do Pará y Estambul, así como reparar a las víctimas. 

En otras palabras no se trata solamente  de que el estado actúe y sancione las violaciones contra los derechos de las mujeres, sino que haga todo lo necesario para prevenir. Y esto implica una serie de medidas, como leyes, investigación, procesos y castigos.

En definitiva se trata, tal y como lo expresó Maya Alvarado de la Unión Nacional de Mujeres de Guatemala (UNAMG), no de menos violencia, no de menos mujeres víctimas, sino se trata de eradicar totalmente aquella práctica abarrante.

 

Hacia el fin del periodo del Plan de Acción Unión Europea - Comunidad de Estados Latinoamericans y del Caribe (CELAC) - 2013-2015, la conferencia abordó también la contribución real del diálogo birregional sobre género UE-CELAC a la erradicación del feminicidio/femicidio.

                       Se abordó la debida diligencia desde la perspectiva internacional, incluyendo las estrategias, iniciativas y herramientas que se están desarrollando tanto en el ámbito europeo, latinoamericano y birregional para contribuir a la erradicación de la violencia contra las mujeres y el feminicidio/femicidio.

            De ahí las preguntas que se plantearon: ¿de qué manera las convenciones regionales (Belém do Pará y Estambul) ayudan a que los Estados actúen con la debida diligencia frente a la violencia contra las mujeres? Hacia el fin del periodo del Plan de Acción UE-CELAC 2013-2015, ¿cómo ha contribuido el diálogo birregional sobre género UE-CELAC a la erradicación del feminicidio/femicidio?           

            Desde luego a los y las presentes nos preocupa aún más: ¿cómo se dará seguimiento efectivo para que todos los esfuerzos ya realizados  no queden en buenas intenciones? 

 

Hasta aquí esta misiva                                                                         Guido De Schrijver